Qué es (y qué no es) un proyecto en preescolar
Un proyecto auténtico no es una secuencia de manualidades bonitas ni una lista de “actividades sueltas”. Es una forma de integrar y atender una necesidad social detectada por las niñas y los niños a partir de la lectura de la realidad. En mi caso, siempre repito: “Si tus proyectos se vuelven actividades sueltas, el problema está en el punto de partida.” El origen del proyecto nace de una situación cotidiana o un aspecto a mejorar que los peques reconocen y quieren transformar: contaminación cerca de la escuela, convivencia en el patio, seguridad peatonal, cuidado del agua, etc.
El foco está en el proceso, no en el producto final. Documentamos cómo investigan, qué decisiones toman y qué acciones implementan; el “producto” es evidencia, no la meta. También cambia nuestro rol: “La educadora debe ser provocadora” —no para imponer sus preferencias, sino para crear las condiciones que despierten curiosidad, organicen la indagación y sostengan la toma de decisiones de los niños. Yo lo traduzco así: planea con los niños, no para los niños.
Señales de proyecto auténtico (vs. manualidades):
- Parte de una necesidad real percibida por el grupo (no de un “tema del mes” fijo).
- La pregunta guía nace de ellos y evoluciona con la indagación.
- Las tareas conectan con información del entorno (entrevistas, observación, mapeos, fotos), no solo con material impreso.
- Se buscan impactos visibles en aula/escuela/comunidad (cambio de prácticas, acuerdos, señalética, cartas, prototipos), y se reflexiona sobre ellos.
Los 5 momentos clave: del punto de partida a la reflexión
1) Punto de partida: leer la realidad y formular el reto
Aquí se decide el éxito. Vinculamos al grupo con una necesidad social o situación cotidiana. Yo inicio con relatos de los peques y preguntas detonadoras. Ejemplo real que he trabajado: “Cerca de mi casa queman basura… hubo humo y casi se incendia una casa.” Desde ahí indagamos: ¿por qué la gente quema?, ¿qué alternativas tienen?, ¿qué consecuencias observamos?
Checklist — Punto de partida
- Testimonios de los niños (audio/notas post-it/fotos).
- Lluvia de preguntas propias del grupo.
- Primer mapa del entorno (¿dónde pasa? ¿con qué frecuencia?).
- Acuerdo inicial de meta visible (“¿qué queremos cambiar?”).
2) Planeación colectiva: decidir juntos
Co-construimos el plan: ¿qué haremos? ¿cómo? ¿con qué? ¿dónde? ¿para quién y para qué?. Integro aquí mi mantra: “El plan es flexible: se ajusta con evidencia, no con caprichos.” Dejo claro que más vale un plan simple que el grupo entiende, que una parrilla recargada que nadie sigue.
Plantilla breve — Planeación colectiva (para copiar y pegar)
- Problema/Necesidad: ___
- Meta visible (cómo sabremos que avanzamos): ___
- Acciones de indagación (3–5): ___
- Recursos (personas, lugares, materiales): ___
- Cronograma (días/semana): ___
- Roles (niños, docente, familias): ___
- Evidencias a recolectar: ___
3) Acciones de indagación: investigar para transformar
Explorar la realidad para interpretarla críticamente: observamos, medimos, entrevistamos, comparamos fuentes (familias, comunidad, materiales digitales). Si una actividad no funciona, hago pausa activa con el grupo y reestructuramos. Nada está “congelado”.
Sugerencias de acciones
- Observación directa + registro fotográfico o dibujos.
- Entrevista breve a familias/vecinos (2-3 preguntas).
- Conteo/mapeo (¿en cuántas calles hay botes?, ¿dónde se ve humo?).
- Carteles/folletos/campaña de aula (con consignas propias de los niños).
- Carta al municipio/autoridades escolares con hallazgos y petición concreta.
4) Comunicación de logros: contar la historia, no solo mostrar un producto
Compartimos qué aprendimos y qué cambió. No es exhibir carteles y ya; es narrar el proceso: decisiones, tropiezos, evidencias y resultados.
Formato sugerido de muestra
- Antes / Durante / Después (tres fotos o dibujos + un pie de foto dictado por los niños).
- Un gráfico simple hecho por ellos (caritas o palitos) para mostrar impacto (ej.: “Calles con bote de basura”).
- Testimonios cortos de familias o comunidad.
5) Reflexión y evaluación formativa (metacognición)
La evaluación se centra en el trayecto: ¿qué aprendí?, ¿qué me salió mejor?, ¿qué cambiaría? Integro autoevaluación y coevaluación en lenguaje accesible.
Rúbrica simple (para 3–6 años, marcar con stickers)
- Exploré e hice preguntas: nunca / a veces / muchas veces
- Tomé decisiones en el equipo: nunca / a veces / muchas veces
- Cuidé materiales y espacios: nunca / a veces / muchas veces
- Ayudé a transformar algo: no lo veo / un poco / ¡sí, lo veo!
Cómo conducir la planeación colectiva con niños y familias
Roles claros: provocadora e investigadores
Como guía, provoco la curiosidad y habilito decisiones: organizo materiales, modelo preguntas, ofrezco rutas (entrevistas, mapas, fotos), y escucho. Los niños proponen, deciden y prueban; las familias aportan contexto (testimonios, contactos, logística). Repito en sala: “Planea con los niños, no para los niños.”
Preguntas detonadoras (para anclar decisiones)
- ¿Qué queremos cambiar que se vea en nuestra comunidad?
- ¿A quién debemos contarle esto para que cambie?
- ¿Qué es lo más fácil que podemos hacer hoy? ¿Y lo que necesita ayuda de adultos?
Organización práctica
- Rincón de indagación (lupas, grabadora de voz, papelógrafos).
- Tablero Kanban infantil: Ideas → Probamos → Funcionó/No funcionó → Aprendimos.
- “Pausa activa” cada 2-3 días para ajustar el plan con lo observado.
Ejemplo guiado: “Dejar de quemar basura en mi comunidad” (paso a paso)
Meta visible: reducir quemas en las calles cercanas a la escuela y aumentar el uso de botes.
Días 1–2: Punto de partida
- Asamblea con relatos. Consignas: “Cuenta lo que viste u oliste”.
- Mapa del barrio con pictogramas de humo. Preguntas: ¿Dónde sucede? ¿Qué tan cerca de la escuela/casa?
- Acuerdo: “Queremos que la gente no queme y que use botes”.
Días 3–4: Planeación colectiva
- ¿Qué haremos? Entrevistas a 5 familias y 2 vecinos; revisión de rutas del camión; conteo de botes.
- ¿Cómo? Equipos con tarjetas de preguntas y una tabla de conteo.
- ¿Con qué? Cartulinas, marcadores, celular de docente para audio/fotos.
- ¿Para quién? Comunidad y Dirección de Servicios Públicos.
Días 5–7: Indagación y primeras acciones
- Entrevistas (¿por qué queman?, ¿cada cuánto pasa el camión?).
- Prototipo de bote con material reciclado para patio y banqueta de la escuela.
- Bocetos de carteles con consignas de los niños (p. ej., “¡Sin humo jugamos más!”).
Días 8–9: Comunicación de logros
- Mini-exposición con Antes/Durante/Después.
- Entrega de carta al municipio (firmada por niños y familias) solicitando más botes y horarios del camión.
Día 10: Reflexión y proyección
- ¿Qué cambió? (foto del nuevo bote; registro de calles con bote).
- ¿Qué faltó? (visita de funcionario, más difusión).
- ¿Cómo seguimos? (calendario de limpieza mensual, cartelera rotativa).
Nota metodológica que me funciona: cuando un tramo se traba, hago pausa activa con el grupo. Revisamos evidencias y ajustamos; eso mantiene vivo el proyecto y reduce la sensación de “actividad por cumplir”.
Errores comunes y cómo evitarlos (con checklists)
Errores que veo a menudo
- Elegir el “tema” sin el grupo. → Solución: arrancar con lectura de realidad + preguntas de los niños.
- Enfocarse en el producto final. → Solución: evidencias del proceso e impactos visibles.
- Plan rígido. → Solución: pausas activas con ajustes consignados.
- Cero vínculo con comunidad. → Solución: al menos un aliado externo (familias/municipio).
- Evaluación tipo “palomeo”. → Solución: metacognición con lenguaje infantil y rúbricas simples.
Checklist express antes de publicar tu planeación
- El reto lo dijeron los niños con sus palabras.
- Hay una meta visible y medible por ellos.
- El cronograma admite cambios (quién decide y cómo).
- Hay al menos una acción fuera del aula.
- La comunicación narra el proceso, no solo enseña productos.
- La reflexión incluye auto/coevaluación y “qué sigue”.
Recursos útiles: consignas y preguntas detonadoras
Consignas por momento
- Punto de partida: “Cuenta lo que viste/te contaron sobre…”
- Planeación: “Elige una tarea que puedas hacer hoy con tu equipo.”
- Indagación: “Preguntemos a ___ y anotemos lo que diga.”
- Comunicación: “Elige una foto y di qué cambia gracias a esto.”
- Reflexión: “Dibuja lo que aprendiste a hacer mejor.”
Preguntas guía por edades
- 3–4 años: ¿Dónde pasa? ¿Con quién podemos hablar?
- 5–6 años: ¿Qué causa el problema? ¿Qué alternativa proponemos? ¿Cómo sabremos si funciona?
Conclusión
Planear proyectos en preescolar es organizar la indagación de los niños para transformar algo real. Cuando partimos de su lectura del mundo, facilitamos decisiones y mantenemos flexible el plan, el proyecto deja de ser una manualidad y se vuelve aprendizaje con sentido. En mi experiencia, las frases que más me aterrizan el trabajo son: “Planea con los niños, no para los niños” y “El plan se ajusta con evidencia”. Si cuidas el punto de partida y mides impactos visibles, todo lo demás fluye.
FAQs
¿Qué hago si los niños no proponen problemáticas?
Lleva “gatillos” de observación: paseo corto por el patio/barrio con checklist visual; regresen con 3 hallazgos.
¿Cómo alineo con el currículo sin matar la voz del grupo?
Parte del problema real y luego vincula campos/PDAs y contenidos al servicio del reto, no al revés.
¿Y si el proyecto “se cae”?
Programa una pausa activa: revisen evidencias, desechen acciones que no funcionaron, elijan una alternativa simple y continúen.



