La planeación diagnóstica en preescolar es una de las primeras decisiones pedagógicas importantes del ciclo escolar. No se trata solamente de preparar actividades para los primeros días: es el momento en el que comenzamos a conocer al grupo, observar cómo se relacionan niñas y niños, recuperar lo que ya saben e identificar desde dónde conviene comenzar.
Además, la información obtenida durante este periodo será útil posteriormente para construir el diagnóstico del grupo, aportar elementos al diagnóstico socioeducativo de la escuela y tomar decisiones relacionadas con el programa analítico y el programa de mejora continua.
Por eso, una buena planeación diagnóstica debe combinar dos necesidades que ocurren al mismo tiempo: favorecer la adaptación de los alumnos al nuevo ciclo escolar y generar oportunidades auténticas para observar sus procesos de desarrollo y aprendizaje.
En esta guía veremos cómo organizar una planeación diagnóstica para preescolar 2026-2027, qué aspectos conviene valorar, cómo relacionarla con los campos formativos, contenidos y PDA, qué tipo de actividades puedes utilizar y cómo apoyarte en AulaPrees para construir un primer borrador contextualizado sin comenzar desde cero.
En esta guía aprenderás a:
- Definir qué quieres observar durante el periodo diagnóstico.
- Seleccionar campos formativos, contenidos y PDA pertinentes.
- Diseñar actividades de bienvenida, adaptación y exploración.
- Considerar intereses, características y materiales reales de tu grupo.
- Integrar Libros de Texto Gratuitos cuando tengan sentido.
- Elegir instrumentos para registrar lo que observas.
- Generar una planeación diagnóstica contextualizada con AulaPrees.
¿Qué es una planeación diagnóstica en preescolar?
La planeación diagnóstica organiza las experiencias que utilizaremos al inicio del ciclo para conocer a los alumnos a través de situaciones reales de participación, juego, comunicación, convivencia y exploración.
La diferencia con una planeación ordinaria está principalmente en la intención. Durante este periodo no buscamos comprobar cuánto contenido “domina” cada niño mediante ejercicios aislados, sino generar situaciones que permitan observar cómo participa, qué estrategias utiliza, cómo se comunica, qué reconoce, qué necesita fortalecer y cómo responde ante diferentes experiencias.
Para algunos niños y niñas será además su primera experiencia dentro del preescolar. Por ello, sería un error llenar los primeros días únicamente con actividades para medir aprendizajes y olvidar la adaptación, la confianza y la construcción de vínculos.
Las actividades de bienvenida también pueden producir información diagnóstica. Un saludo personalizado, elegir un espacio para sentarse, reconocer un gafete con su nombre, compartir materiales o participar en un juego grupal pueden permitirnos observar numerosos procesos sin convertir el inicio de clases en una aplicación de pruebas.
¿Qué podemos observar durante el diagnóstico?
No existe una lista universal que todas las educadoras deban aplicar exactamente igual. Los aspectos a observar dependen del grado, de los acuerdos del colectivo, de la información previa disponible y de las características del grupo.
Sin embargo, algunos aspectos que pueden resultar útiles durante los primeros días son:
- Lenguaje oral y formas de comunicación.
- Reconocimiento o escritura de su nombre, según el grado y proceso de cada alumno.
- Conteo y utilización de saberes numéricos en situaciones cotidianas.
- Motricidad fina y coordinación al utilizar diferentes materiales.
- Desplazamientos y posibilidades de movimiento.
- Autonomía para realizar acciones cotidianas.
- Socialización y participación con compañeros.
- Respeto de reglas y turnos.
- Expresión e identificación de emociones.
- Uso, cuidado y organización de materiales.
- Intereses, gustos y formas preferentes de participar.
La clave está en no convertir esta lista en un examen. Lo más útil será integrar estos aspectos dentro de actividades naturales para el grupo.
Antes de planear: decide qué necesitas conocer
Uno de los errores más frecuentes es comenzar buscando actividades diagnósticas antes de definir qué información queremos obtener.
Conviene invertir el proceso:
- Define qué necesitas conocer del grupo.
- Relaciona esas necesidades con los referentes curriculares pertinentes.
- Diseña experiencias donde esos procesos puedan manifestarse.
- Decide cómo registrarás lo que observes.
Por ejemplo, si necesitas conocer cómo se comunican los alumnos, probablemente resulte más útil una conversación alrededor de un cuento, un juego de presentación o una experiencia compartida que una hoja con ejercicios.
Si quieres saber cómo utilizan los saberes numéricos, puedes recurrir a situaciones de conteo relacionadas con materiales, asistencia, juegos o distribución de objetos.
Campos formativos, contenidos y PDA en la planeación diagnóstica
La planeación diagnóstica puede recuperar campos formativos, contenidos y Procesos de Desarrollo de Aprendizaje (PDA) de la Fase 2. Esto no significa que tengamos que seleccionar una enorme cantidad de ellos para que el diagnóstico parezca más completo.
Lo recomendable es identificar previamente cuáles ofrecen información verdaderamente relevante para el punto de partida del grado y del grupo.
Una posibilidad es que el colectivo docente se reúna por grados para establecer algunos aspectos prioritarios. Después, cada educadora puede contextualizar la propuesta según las características particulares de sus alumnos.
Si quieres revisar directamente los referentes curriculares, puedes consultar el Programa Sintético de la Fase 2 de Educación Preescolar.
Una recomendación importante:
no selecciones contenidos y PDA solamente porque una herramienta los sugiere. Si ya has definido cuáles necesitas valorar, selecciónalos tú. La tecnología puede ayudarte a organizar el trabajo, pero la decisión pedagógica sigue siendo docente.
¿Cuánto tiempo debe durar una planeación diagnóstica?
La duración depende de la organización de cada escuela. Algunas educadoras trabajan una semana; otras desarrollan el periodo diagnóstico durante dos o tres semanas.
Más que buscar un número obligatorio de días, necesitamos preguntarnos si tenemos suficientes oportunidades para observar al grupo en diferentes situaciones.
Un niño puede participar poco durante el primer día porque todavía está adaptándose y mostrar comportamientos completamente diferentes varios días después. Por eso, el diagnóstico debe entenderse como un proceso y no como una fotografía tomada durante una sola actividad.
También conviene recordar que la temporalidad debe permitir actividades de bienvenida, juego, exploración, convivencia y conocimiento del entorno escolar, especialmente cuando tenemos alumnos de nuevo ingreso.
Actividades diagnósticas que también favorecen la adaptación
Una buena actividad diagnóstica puede cumplir más de una función.
Por ejemplo, durante el primer día podemos recibir al grupo con música, realizar un saludo personalizado y entregar un gafete con el nombre de cada niño. Mientras ocurre esta rutina, la docente puede observar:
- cómo se separa de su familia;
- su disposición emocional al entrar al aula;
- si reconoce su nombre;
- cómo solicita ayuda;
- cómo se aproxima a otros niños;
- qué materiales llaman su atención.
Después podemos ofrecer un periodo de exploración libre con recursos disponibles realmente en el salón: bloques de construcción, plastilina, pinturas, rompecabezas, pelotas, aros, cuentos u otros materiales.
La intención no es dejar a los niños “hacer cualquier cosa”, sino aprovechar un ambiente menos dirigido para observar decisiones, comunicación, autonomía, interacción y maneras de resolver pequeñas situaciones.
Los intereses del grupo también importan
Si conocemos algunos intereses previos podemos utilizarlos para favorecer la participación durante el diagnóstico.
En grupos que continúan en la misma escuela, la docente del ciclo anterior puede aportar información útil. También iremos descubriendo nuevos intereses durante los primeros días.
Dinosaurios, animales, música, juegos motrices, personajes, construcción, dibujo o cuentos son solamente ejemplos. No se trata de decorar cualquier actividad con un tema atractivo, sino de utilizar lo que interesa a los niños para generar situaciones donde participen de forma más espontánea.
Esta información también será útil posteriormente para construir planeaciones más contextualizadas durante el ciclo.
Utiliza los materiales que realmente tienes en el aula
Una planeación pierde utilidad cuando propone constantemente materiales difíciles de conseguir.
Antes de diseñarla, haz un inventario sencillo de lo que tienes disponible: bloques, plastilina, punzones, acuarelas, pinturas, brochas, pelotas, aros, cuerdas, pizarrón, libros, material de ensamble, juegos de mesa o recursos propios de tu escuela.
Cuando una propuesta se construye a partir de esos recursos, es mucho más probable que puedas aplicarla sin tener que modificarla completamente después.
Si además quieres profundizar en la organización general del documento, puedes revisar esta guía sobre el formato para planeación de preescolar.
Cómo integrar los Libros de Texto Gratuitos
Los materiales de la biblioteca y los Libros de Texto Gratuitos (LTG) también pueden incorporarse al periodo diagnóstico cuando exista una relación auténtica con lo que estamos observando.
Por ejemplo, una lectura relacionada con las emociones puede servir como detonante para conversar sobre cómo se sienten los alumnos al regresar o llegar por primera vez a la escuela. A partir de la conversación podemos observar lenguaje oral, escucha, participación, reconocimiento de emociones y convivencia.
De la misma manera, algunos materiales fungibles pueden utilizarse para proponer situaciones de expresión, comparación, producción o exploración.
La idea no es utilizar el libro porque “debe aparecer” en la planeación. Primero está la intención diagnóstica y después elegimos los recursos que realmente ayudan a desarrollarla.
Para profundizar en esta idea puedes consultar la guía de AulaPrees sobre cómo usar los Libros de Texto Gratuitos en preescolar.
Cómo hacer una planeación diagnóstica con AulaPrees
Si ya tienes claro qué quieres observar, puedes utilizar AulaPrees para organizar esa información y generar un primer borrador de tu planeación.
La intención de la herramienta no es sustituir tus decisiones. Su principal ventaja es evitar que tengas que comenzar con una hoja en blanco y dedicar horas a estructurar información que ya tienes.
1. Registra el contexto de tu grupo
Dentro de tu perfil docente puedes agregar datos generales como tu rol, grado, número de alumnos, contexto del grupo y materiales disponibles en el aula.
Mientras más concreta sea la información pedagógica, mayor posibilidad habrá de obtener actividades que puedan adaptarse a tu realidad.
2. Selecciona los campos, contenidos y PDA
En la herramienta de planeación diagnóstica puedes elegir los referentes que quieres observar. Estos se recuperan de la Fase 2.
Si todavía no has hecho esa selección, la herramienta puede proponerte opciones; sin embargo, lo recomendable es revisar después que correspondan con la intención y el grado.
3. Elige la temporalidad
Puedes generar propuestas para una, dos o tres semanas.
Esto permite adaptar la secuencia al periodo diagnóstico acordado en tu escuela y a la cantidad de aspectos que necesitas observar.
4. Indica qué aspectos te interesa valorar
Aquí puedes ser mucho más específica: lenguaje oral, socialización, autonomía, conteo, motricidad, reconocimiento del nombre, convivencia, uso de materiales o cualquier otro proceso que necesites explorar.
5. Añade intereses y gustos del grupo
Esta información ayuda a que las propuestas no sean completamente genéricas. Si sabes que al grupo le interesan los dinosaurios y los juegos motrices, por ejemplo, puedes indicarlo.
6. Añade materiales y consideraciones especiales
Registra los recursos disponibles y también situaciones que deban considerarse durante la adaptación o participación del grupo.
No necesitas compartir información personal sensible para contextualizar. Puedes describir las necesidades desde una perspectiva pedagógica y grupal.
7. Genera y revisa la propuesta
La herramienta organiza los campos, contenidos y PDA seleccionados y posteriormente desarrolla actividades por día.
Las propuestas pueden incluir momentos de bienvenida, exploración, juego, actividades con los materiales indicados, sugerencias de libros y aspectos concretos que la docente puede observar durante la aplicación.
La regla más importante:
la planeación generada es un punto de partida. Lee las actividades, cambia lo que no se adapte a tu grupo, modifica tiempos y recursos y conserva tu propia manera de enseñar. Ahorrar tiempo no significa renunciar al criterio docente.
¿Qué instrumentos puedo utilizar durante la evaluación diagnóstica?
Planear las actividades es solamente la mitad del proceso. También necesitamos decidir cómo vamos a recuperar la información.
Dependiendo de lo que deseas observar, puedes utilizar:
- listas de cotejo, para registrar la presencia o ausencia de determinadas conductas o manifestaciones observables;
- registros anecdóticos, cuando una situación concreta aporta información importante sobre el proceso de un alumno;
- notas de observación durante actividades específicas;
- producciones de niñas y niños;
- fotografías o evidencias, cuando sea pertinente y de acuerdo con los protocolos de la escuela;
- portafolio de evidencias, para reunir información relevante durante el periodo.
Lo importante es que el instrumento responda a lo que necesitas observar. No necesitamos llenar documentos por llenar.
Posteriormente, la información registrada durante este periodo puede convertirse en el punto de partida para la evaluación diagnóstica individual de cada alumno y para el seguimiento de los siguientes momentos de evaluación.
De la planeación al diagnóstico del grupo
Al terminar estas actividades deberíamos saber bastante más que el primer día.
Por ejemplo:
- qué pueden hacer los alumnos con autonomía;
- qué estrategias utilizan;
- qué necesitan fortalecer;
- qué intereses comparten;
- cómo se relacionan;
- qué recursos facilitan su participación;
- qué contenidos y PDA necesitan mayor atención.
Ahí está el verdadero valor del periodo diagnóstico. Esa información nos permite comenzar las siguientes planeaciones con un punto de partida real y no solamente con supuestos.
También explica por qué planeación y evaluación no deberían verse como procesos separados: planeamos situaciones para observar, recuperamos evidencias y utilizamos esas evidencias para decidir qué sigue.
Descarga tu planeación y hazla tuya
Una vez generada la propuesta en AulaPrees puedes revisar el resultado y exportarlo a Word para modificar el formato, ajustar las actividades o pasar la información al formato que utilice tu escuela.
El documento organiza datos generales, referentes curriculares y actividades para facilitar su revisión.
Pero el paso final sigue siendo tuyo: leer, adaptar y decidir qué conservar.
No buscamos que todas las educadoras tengan documentos idénticos. Buscamos reducir el trabajo repetitivo para dedicar más tiempo a las decisiones que requieren conocimiento del grupo.
Crea tu planeación diagnóstica sin empezar desde cero
En AulaPrees puedes contextualizarla con las características de tu grupo, seleccionar campos, contenidos y PDA, indicar tus materiales e intereses y generar una propuesta para una, dos o tres semanas.
Después tú revisas, editas y decides qué llevar al aula.
Crear mi planeación diagnóstica en AulaPrees
Errores que conviene evitar en una planeación diagnóstica
- Convertir el diagnóstico en una semana de exámenes. En preescolar podemos obtener información mucho más rica mediante juego, conversación, exploración y participación.
- Querer observar todo al mismo tiempo. Prioriza los procesos que realmente necesitas conocer.
- Olvidar la adaptación. Un alumno que todavía no se siente seguro difícilmente mostrará todo lo que sabe y puede hacer.
- Seleccionar demasiados PDA. Más referentes no significan necesariamente un mejor diagnóstico.
- Utilizar actividades desconectadas de lo que quieres observar. Cada propuesta debe tener una intención.
- Ignorar los intereses del grupo. Pueden ser una excelente vía para favorecer participación auténtica.
- Planear con materiales que no tienes. Parte de los recursos disponibles realmente en tu aula.
- Generar una planeación con IA y aplicarla sin revisarla. Verifica siempre referentes curriculares, materiales, tiempos y pertinencia.
Si durante el ciclo vas a trabajar posteriormente mediante proyectos, talleres, centros de interés, rincones, ABJ u otras formas de organización, también puedes revisar nuestra guía sobre modalidades de trabajo y planeación en preescolar.
Preguntas frecuentes sobre la planeación diagnóstica en preescolar
¿Cuánto debe durar la planeación diagnóstica?
No existe una duración única para todos los grupos. Puede organizarse durante una, dos o tres semanas dependiendo de los acuerdos escolares, la cantidad de aspectos que se quieran valorar y las necesidades de adaptación del grupo.
¿La planeación diagnóstica debe incluir campos formativos, contenidos y PDA?
Pueden seleccionarse los referentes curriculares que resulten pertinentes para los procesos que quieres observar. Lo importante es que exista relación entre el PDA seleccionado, la actividad propuesta y aquello que realmente podrás observar.
¿Tengo que evaluar todos los campos formativos?
No necesitas convertir el periodo diagnóstico en una lista interminable de indicadores. Prioriza información útil para conocer el punto de partida y utiliza diferentes situaciones a lo largo de los días para ampliar tu mirada.
¿Qué actividades puedo hacer durante los primeros días?
Actividades de bienvenida, juegos de presentación, lectura de cuentos, exploración libre de materiales, conversaciones, recorridos por la escuela, actividades motrices, dibujo, construcción, situaciones de conteo y experiencias relacionadas con los intereses del grupo pueden ofrecer información valiosa.
¿Puedo utilizar inteligencia artificial para hacer mi planeación?
Sí, como apoyo para organizar y redactar un primer borrador. Sin embargo, la docente debe seleccionar o verificar los referentes curriculares, proporcionar el contexto, revisar las actividades y adaptar el resultado antes de aplicarlo.
¿AulaPrees funciona para primero, segundo y tercer grado?
La herramienta permite contextualizar la planeación para primero, segundo, tercero y también para grupos multigrado. La propuesta cambia de acuerdo con la información que introduzcas y los referentes que selecciones.
Conclusión
Una planeación diagnóstica de preescolar no debería servir únicamente para cumplir con el primer documento del ciclo. Debe ayudarnos a observar, escuchar y conocer a quienes tenemos frente a nosotros.
Durante estos primeros días podremos descubrir cómo se comunican los alumnos, qué saben, qué les interesa, cómo interactúan, qué necesitan fortalecer y qué condiciones favorecen su participación.
Con esa información será mucho más sencillo decidir qué planearemos después.
La tecnología puede ayudarnos a organizar campos, contenidos, PDA, actividades, recursos e instrumentos en algunos minutos. Pero el diagnóstico continúa siendo un proceso profesional de observación e interpretación docente.
La idea no es que la inteligencia artificial conozca a tu grupo por ti; es que te permita dedicar menos tiempo a empezar desde cero y más tiempo a conocerlo de verdad.
Si quieres probar el proceso mostrado en esta guía, puedes crear tu planeación diagnóstica directamente en AulaPrees y después adaptarla a las características reales de tu grupo.




