Para mejorar el control de grupo en preescolar, empieza por hacer visible la jornada, enseñar acuerdos concretos y preparar las transiciones con canciones o movimientos breves. Así puedes dedicar más atención a acompañar las actividades y observar cómo participan las niñas y los niños.
En el video que da origen a esta guía, el docente comparte tres recursos que ha utilizado en su práctica: una agenda con palabras y dibujos, un tablero de medallas y dinámicas sonoras o motrices. La propuesta que desarrollamos aquí conserva esa base y añade pasos de aplicación, ejemplos y ajustes para cuidar la participación de cada alumno.
Puedes comenzar con dibujos hechos en el pizarrón. Lo que necesita preparación es la manera de presentar cada recurso, usarlo durante la jornada y revisarlo con el grupo.
Antes de elegir una estrategia, observa qué está pasando
Ubica el momento en que se dificulta la participación. Tal vez ocurre cuando buscas materiales, al terminar el recreo o cuando das varias indicaciones seguidas. Ese dato te ayuda a decidir qué cambiar primero.
- Si preguntan constantemente qué sigue, prueba una agenda visual.
- Si hay conflictos al compartir materiales, enseña y practica un acuerdo específico.
- Si cuesta pasar del juego a otra actividad, prepara una señal de transición.
- Si un alumno necesita más apoyo, acércate, muestra la acción y comprueba que comprendió.
Revisa también el tiempo de espera, el espacio disponible y si todos pueden participar en lo que propones. Una consigna como “guarda los bloques en esta caja” permite mostrar exactamente qué esperas. Después puedes indicar el siguiente paso.
El propósito es construir una jornada en la que el grupo conozca qué hacer y encuentre apoyo para hacerlo. La conversación, el juego y el movimiento forman parte de esa participación.
1. Organiza la jornada con una agenda visual
La primera estrategia del video consiste en escribir las actividades del día y acompañarlas con dibujos sencillos. Un libro puede representar la lectura; un calendario, la fecha; una casa, la salida. Incluye también el refrigerio, el recreo y el lavado de manos para que la secuencia tenga sentido para los niños.
Cómo hacerla en el pizarrón
- Escribe las actividades de la jornada en el orden previsto.
- Dibuja un símbolo reconocible junto a cada palabra.
- Presenta la secuencia al comenzar: “Primero nos saludamos; después leeremos un cuento”.
- Señala en qué actividad están con una flecha o un marcador móvil.
- Al terminar, invita a un alumno a marcar lo realizado y revisar qué sigue.
Una secuencia posible es: bienvenida, cuento, construcción por equipos, lavado de manos, refrigerio, recreo, conversación de cierre y salida. Adáptala a tu horario; evita agregar actividades únicamente para llenar el tablero.
Si necesitas apoyos para organizar este recurso, revisa los materiales para preescolar de AulaPrees y elige los que correspondan a tus rutinas.
Úsala durante las transiciones
La agenda necesita consultas a lo largo del día. Antes de repartir bloques, señala el dibujo y explica qué harán. Al terminar, vuelve a ella: “Ya construimos. Ahora vamos a guardar y lavarnos las manos”.
Si cambia el plan, mueve o sustituye la tarjeta y explica el cambio. Por ejemplo: “Está lloviendo; hoy jugaremos dentro”. La secuencia debe representar lo que realmente va a suceder.
En el video se destaca que combinar dibujos y palabras permite dar una función cotidiana a la escritura. Puedes señalar dónde dice “cuento” o preguntar qué tarjeta necesitan consultar para saber lo que sigue, sin convertir ese momento en un examen de lectura.
Prepara los materiales de cada actividad antes de comenzar. Esta recomendación también aparece en la transcripción: mientras buscas tijeras o repartes hojas sin una organización previa, se acumula tiempo de espera.
2. Convierte las medallas en apoyos para revisar acuerdos
El segundo recurso del video es un tablero con nombres y medallas relacionadas con necesidades del grupo: escuchar, compartir, cuidar a los compañeros o lavarse las manos. Su aportación práctica es volver visibles los criterios de participación y abrir una conversación sobre lo ocurrido.
Para esta guía proponemos adaptar ese tablero: usar las imágenes como recordatorios de los acuerdos y conversar sobre avances concretos, con registros individuales reservados para la docente cuando sean necesarios.
Elige acuerdos que puedas enseñar y observar
Empieza con dos acuerdos vinculados con una dificultad frecuente. Por ejemplo:
- Pedimos un turno para usar el material. Puedes representarlo con dos manos y un objeto.
- Cuidamos el cuerpo de los demás. Puedes ilustrarlo con dos figuras que mantienen espacio entre sí.
Modela cada acción antes de pedirla. Representa cómo solicitar un bloque, qué hacer mientras se espera y cómo pedir ayuda cuando alguien toma el material que otro estaba usando. Si un niño necesita apoyo para expresarse, ofrece una frase breve, un gesto o una tarjeta.
En el recurso original también se utilizan los nombres escritos. Puedes conservar esa idea en el pase de lista o en los encargos: que cada alumno ubique su nombre y encuentre una función para él dentro de la jornada.
Conversa sobre una situación concreta
Después de una actividad relevante, recupera un ejemplo: “En la mesa de construcción, dos compañeros querían la misma pieza. ¿Cómo resolvieron el turno?”. Pregunta qué pudieron hacer y qué ayuda necesitarían la siguiente vez.
Una autoevaluación breve puede partir de estas preguntas:
- ¿Qué hice para compartir el material?
- ¿En qué momento necesité ayuda?
- ¿Qué puedo intentar cuando vuelva a pasar?
La orientación de la SEP sobre evaluación formativa en preescolar propone observar la participación, dialogar sobre avances y dificultades y ajustar el acompañamiento. Estas preguntas son una adaptación práctica para trabajar en esa dirección.
Qué ajustar del semáforo y los premios
La transcripción sugiere medallas de distintos colores según el nivel de logro, así como algunos privilegios para quienes reúnen más. Aquí recomendamos conservar la reflexión sobre las acciones y prescindir de una clasificación pública por colores.
Si utilizas una medalla, vincúlala con una acción que puedas describir: “Pediste un turno y esperaste mientras tu compañero terminaba”. Evita que el tablero se convierta en una comparación sobre quién se porta mejor. La coevaluación puede recuperar soluciones del grupo sin pedir a los compañeros que juzguen públicamente a un niño.
Distribuye los encargos mediante turnos accesibles para todos. Repartir materiales también es una oportunidad para aprender a participar. La llegada tarde, mencionada en el video, conviene hablarla con la familia y conocer sus causas; puede depender de decisiones que el niño no controla.
Al conversar con las familias, comparte una observación y el apoyo que estás ofreciendo: “Hoy pidió el material con palabras después de que modelamos la frase. Seguiremos practicándolo”. Ese ejemplo aporta más información que una valoración general de su comportamiento.
3. Prepara transiciones con ritmo y movimiento
La tercera estrategia del video combina recursos sonoros y motrices. Su utilidad está en acompañar un cambio concreto: guardar, reunirse, escuchar una consigna o retomar la actividad después de una pausa.
Elige una señal, enséñala cuando el grupo esté tranquilo y úsala de forma consistente. Antes de comenzar, explica qué significa y practica la respuesta esperada.
Una señal para guardar
Puedes crear una frase rítmica propia que nombre la acción y el destino de los objetos. Acompáñala señalando las cajas. Al principio, muestra cómo clasificar y guardar cada material.
Mantén un volumen cómodo y una señal visual equivalente para quienes la necesiten. La canción debe permitir comprender qué hacer; si todos cantan pero los materiales siguen fuera, vuelve a modelar la acción.
Espejo lento
Como propone el video, realiza cuatro gestos pausados para que el grupo los imite: levantar los brazos, abrir las manos, tocar los hombros y bajar los brazos. Después muestra el material de la siguiente actividad y da una indicación breve.
Permite participar de pie o sentado. Ajusta los gestos a las posibilidades del grupo y evita exigir una postura idéntica para reconocer la participación.
Me muevo y hago una pausa
Invita a marchar suavemente en el lugar. Enseña una mano abierta como señal de pausa y practíquenla antes de jugar. Deja espacio suficiente y ofrece una versión sentada con movimiento de brazos.
Observa cómo responde el grupo. Si la dinámica aumenta la agitación o dificulta escuchar lo siguiente, reduce los estímulos, cambia el movimiento o utiliza una transición más tranquila. Evita desplazamientos rápidos entre muebles.
Para ampliar tus opciones, consulta las actividades y dinámicas para preescolar de AulaPrees. Selecciona una que resuelva la transición que estás trabajando.
Cómo empezar mañana y dar seguimiento
Prepara una agenda dibujada, elige dos acuerdos y define una señal para guardar. Preséntalos por separado para que puedas mostrar cómo se usa cada uno.
Durante la jornada, observa un momento concreto, como el paso de construcción al refrigerio. Al finalizar, registra:
- Qué ocurrió antes de la dificultad.
- Qué apoyo ofreciste y cómo respondió el grupo.
- Qué alumnos necesitaron acompañamiento adicional.
- Qué vas a modificar en la siguiente jornada.
Por ejemplo: “Al guardar los bloques, varios niños esperaron porque solo había una caja. Coloqué otra cerca de su mesa y mostré dónde guardar. Mañana prepararé ambas cajas antes de iniciar”. El registro describe la situación y te permite tomar una decisión.
Si la agenda pasa inadvertida, muévela a un lugar visible y consúltala junto con los niños. Si un acuerdo no se comprende, enséñalo con una escena breve. Si una señal pierde sentido, revisa si estás dando tiempo para responder y si la acción siguiente está clara.
Sostén lo que funciona y adapta lo necesario
El video cierra con una recomendación que conviene conservar: aplicar las estrategias con continuidad y modificarlas según el grupo. Una agenda útil, acuerdos practicados y transiciones preparadas necesitan acompañamiento docente para formar parte de la rutina.
Comienza por el momento que hoy te exige más intervención. Observa qué cambia y decide el siguiente ajuste. Si necesitas apoyo para preparar la planeación y organizar tus notas de observación, puedes explorar la app de AulaPrees y revisar sus propuestas con base en lo que conoces de tus alumnos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo mejorar el control de grupo en preescolar?
Identifica en qué momento se dificulta la participación. Haz visible la secuencia del día, enseña acuerdos con ejemplos y prepara una señal para las transiciones. Observa la respuesta del grupo y ajusta los apoyos.
¿La agenda visual sirve si los niños todavía no leen?
Puedes combinar dibujos o fotografías con palabras y explicar qué representa cada elemento. Consulta la agenda junto con ellos hasta que reconozcan cómo se utiliza.
¿Es necesario imprimir o comprar materiales?
Puedes comenzar con dibujos en el pizarrón, tarjetas de cartón y un marcador para señalar la actividad actual. Antes de preparar una lona, comprueba qué elementos usa realmente tu grupo.
¿Qué hago si un alumno no participa en la dinámica?
Acércate y comprueba si comprendió la consigna, necesita más tiempo o requiere otra forma de participar. Ofrece modelado, apoyo visual o una versión del movimiento que pueda realizar. Registra qué apoyo le resulta útil.
¿Cuánto tiempo tardan en funcionar estas estrategias?
La respuesta depende del grupo y de cómo se enseñen y sostengan los apoyos. Observa avances concretos, como consultar la agenda o pedir ayuda para esperar un turno. Usa esas observaciones para decidir qué mantener y qué cambiar.





